¿Que creemos?

Jesucristo, Creador, Padre y Redentor nuestro

Creemos en Dios, el Dios verdadero, el Dios de Abraham, de Moisés, de Jesucristo y los Santos auténticos de la Iglesia Católica. Este Dios, siendo un solo Dios, está constituido por tres Personas Divinas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Esto que creemos lo proclamamos cada vez que oficiamos la Santa Misa Tridentina, única misa católica que fue codificada por el verdadero Papa San Pío V, a saber:

 "Creo en un solo Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles. Y en un solo Señor, Jesucristo, Hijo unigénito de Dios. Y nacido del Padre, antes de todos los siglos. Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no formado; consubstancial al Padre, y por quien todo ha sido creado. El mismo que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó de los cielos. Y se encarnó por obra del Espíritu Santo, en las entrañas de la Virgen María y se hizo hombre. Fue también crucificado por nosotros bajo el poder de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado. Y resucitó al tercer día conforme a las Escrituras.  Y subió al cielo y está sentado a la diestra del Padre. Y otra vez vino con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su reino no tendrá fin. Creo también en el Espíritu Santo, Señor y vivificador, el cual procede del Padre y del Hijo. Quien con el Padre y el Hijo es al mismo tiempo adorado y glorificado, el cual habló por boca de los profetas. Creo en la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Y espero la resurrección de los muertos y la vida del siglo venidero. Así sea."

 

Tenemos una Ley, la cual guía nuestro paso por este destierro, los MANDAMIENTOS DE DIOS:

 

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas
  2. No tomarás en falso el nombre de Dios
  3. Santificarás las fiestas
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre
  5. No matarás
  6. No fornicarás
  7. No hurtarás
  8. No levantarás falso testimonio ni mentirás
  9. No desearás la mujer de tu prójimo
  10. No codiciarás los bienes ajenos

 

Que se resumen en dos:

1.- Amarás a Dios sobre todas las cosas

2.- Amarás a tu prójimo como a ti mismo

(El carácter obligatorio de estas leyes promulgadas por la Iglesia tiene por fin garantizar a los fieles el mínimo indispensable en el esfuerzo moral).

Cuando Dios creó el mundo -invisible y visible- primero lo dotó de ángeles, los cuales fueron hechos para el Cielo. Sin embargo, algunas de estas criaturas, encabezadas por Lucifer, se rebelaron. Ello provocó que el Creador tuviese que hacer el Infierno (para los angeles caídos). Más tarde, el Señor creó al hombre, para poblar el Paraiso Terrenal, pero el angel caído, llamado ahora Satanás (=Diablo, =Demonio), sedujo a nuestros primeros padres, quienes cayeron en tentación, y se rebelaron contra Dios. Esto provocó que El Señor les expulsase a este valle de lágrimas en el que transcurre nuestra vida temporal, al que denominamos Tierra. Desde entonces, la mujer pare con dolor y los hombres nos ganamos el pan con el sudor de nuestra frente, además de estar sujetos a la enfermedad, el dolor y la muerte.

El Señor, compadecido, se comunicó con los hombres, a través de los patriarcas y profetas y les prometió que enviaría un Mesías. Éste resultó ser el mismo Dios, quien encarnándose en las entrañas de la Virgen María, vino a este valle de lágrimas, dentro del tiempo, como un hombre cualquiera, quien predicó la Santa Doctrina ante testigos, hizo obras sobrenaturales y, al final, realizó la Redención del Mundo ofreciéndose Él mismo en Santo Sacrificio como pago por el pecado de los hombres. Además creó su Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica, la cual quedó fundamentada en los Apóstoles, y el príncipe de éstos, el Vicario de Cristo en la Tierra, el Papa.

 

 

El camino que lleva al Cielo es estrecho y empinado. ¿Quieres caminarlo?

¿Quienes somos?

Somos la Iglesia remanente o rebaño que permaneció fiel, lleno de fe y esperanza, con la lámparas encendidas y llenas de aceite, hasta la segunda venida de su esposo, Jesucristo, el Señor, quien vino a dar cumplimiento a las profecías católicas y regenerar a su verdadera Iglesia, dándole un verdadero Papa, quien pastorea a su rebaño desde la nueva sede apostólica, Fátima Mística. PARA CONTACTAR CON NOSOTROS PUEDE ENVIARNOS UN E-MAIL A LA DIRECCIÓN: fvct@protonmail.com